Traductor / Translate

sábado, 7 de julio de 2012

La bruja presumida


Hace muchos años, en el valle de los elfos amarillos, una pequeña aldea se alzaba a los pies del río encantado. En esta aldea vivían muchos de los seres mágicos de los que alguna vez has oído hablar, tales como duendes, hadas, ninfas, gnomos, hechiceros, brujas e incluso fantasmas burlones. Todos sus habitantes eran muy buenos amigos y vivían en armonía: se respetaban los unos a los otros y se ayudaban cuando era necesario. Bueno, no todos, la bruja Clamidia apenas tenía amigos en la aldea y los pocos que decían serlo procuraban no verla muy a menudo. La razón de esto era que la bruja Clamidia se creía el ser mágico más hermoso del valle. ¡Y en verdad lo era! La bruja Clamidia era realmente hermosa. Tanto, que incluso las flores se escondían a su paso avergonzadas. Pero su alma, no lo era tanto como su apariencia.

Subida desde Google



A la bruja Clamidia le encantaba presumir, ya fuese estrenando una larga capa de bruja, unos zapatos o poniéndose un sombrero de pico nuevo siempre que salía a pasear, para que los demás se murieran de la envidia al verla pasar.

— ¿Os habéis fijado en mis nuevos zapatos brujeriles? Son de la colección de este año del famosísimo brujo diseñador Juanolo Clanic. Según él, mi belleza le inspiró para crearlos. Ji, ji, ji, ji, ji— reía la bruja, con falsa modestia.

Una mañana, la bruja Clamidia vio como el hada Cantarina, muy linda ella, volaba delante de su casa muy contenta. Era su cumpleaños e iba estrenando un bello vestido color rosado. Tal fue la envidia que sintió la bruja al ver al hada tan bien vestida, que agarró su escoba, le dio un golpetazo y la hizo caer al barro, estropeando así su lindo vestido rosado.

Cuando la reina de las hadas se enteró de lo que la bruja Clamidia le había hecho a su hija, se enfadó tanto, que convirtió a la hermosa bruja en una horripilante bruja piruja llena de verrugas.

 —Solo cuando encuentres a alguien que te quiera de verdad, volverás a la normalidad— dijo la reina de las hadas, mientras la bruja lloraba delante del espejo horrorizada.

La bruja, a la desesperada y muy angustiada, buscó a alguien que la quisiera de verdad; pero todos salían huyendo en cuanto la veían aparecer, ya que su nuevo aspecto no era agradable de ver. Como los adultos se escondían y los niños se burlaban, la bruja Clamidia tomó la decisión de encerrarse en su casa y no salir nunca jamás.

Los años pasaron y la bruja Clamidia seguía en su casa escondida, todos sus espejos los tenía cubiertos con sábanas para no ver el aspecto por el cual se pasaba las horas encerrada. Solo cuando la noche caía y las estrellas salían, salía de su casa la bruja Clamidia, para pasear junto al río encantado. Fue en este lugar donde la bruja encontró a un grupo de artistas ambulantes que cantaban y bailaban alrededor de una fogata. Y en medio de las guitarras y laúdes una hermosa niña de piel morena, ojos claros y pelo castaño bailaba al son de la música ofreciendo su danza a la luna. La bruja entre los matorrales observó el espectáculo embobada. Desde entonces, la bruja volvía cada noche a la orilla del río a escondidas para ver bailar a la niña.


Subida desde Google


Una noche a los pocos días, la bruja no encontró a nadie en la orilla. Sola y decepcionada se escondió para ver si alguien pasaba. Al poco rato, sola caminando por la orilla, apareció la niña. De pronto, la pequeña se paró y miró a su alrededor:

—Sal, brujita. No te asustes de mí. Sé que estas ahí— dijo la niña, señalando hacia los matorrales donde estaba la bruja escondida. La bruja salió algo avergonzada:

—Lo siento niña, no quería asustarte. Solo vengo aquí para verte bailar— explicó la bruja con las mejillas coloradas.

— ¿Por qué te escondes para hacerlo?— preguntó la niña muy sorprendida.

—Porque no quería asustarte y que salieras corriendo.

— ¿Y porque iba a ser tal cosa?— preguntó la niña más sorprendida todavía. La bruja Clamidia, algo extrañada por la pregunta de la niña, le respondió:

— ¡Porque soy horrorosa! Soy vieja y fea. Mi piel está llena de verrugas y mi nariz es tan grande que se podría poner a secar la ropa de una semana sobre ella.

—Ja, ja, ja, que graciosa eres, brujita— dijo la niña acercándose para ver a la bruja desde más cerca. —Pues a mí no me pareces tan fea. Por cierto, me llamo Aliena.

—Y yo Clamidia— respondió la bruja, muy conmovida. Desde ese día ambas se convirtieron en grandes amigas, se reunían cada noche para charlar, bailar y jugar junto a la orilla del río encantado. La bruja Clamidia estaba encantada con la amistad que había entablado con la niña, ya que junto a ella ni siquiera se acordaba de que era tan fea.
Subida desde Google


Poco tiempo después, la pequeña Aliena llegó a la orilla del río con una mala noticia para su amiga la bruja. La pequeña niña y su familia se mudaban a otra aldea, para mostrar su espectáculo a otros seres mágicos. La bruja, con lágrimas en los ojos, abrazó a Aliena para despedirse de ella:

—Te echaré de menos, pequeña— dijo la bruja mientras lloraba y la luna salía de entre las montañas.

—Te quiero mucho, bruja Clamidia, y siempre lo haré— dijo la niña entristecida.

En ese preciso instante; una brillante luz blanca apareció, envolviendo a la bruja de la cabeza a los pies, volviéndola a convertir en una hermosa mujer. La bruja Clamidia estaba ahora muy contenta; pero no por haber recuperado su antigua apariencia, sino porque había encontrado una gran amiga en aquella pequeña niña, que se fijó primero en su corazón y no en su aspecto exterior.

La bruja Clamidia, nunca más volvió a presumir de las cosas que tenía, se disculpó con sus vecinos por los errores pasados e hizo buenos amigos entre los seres mágicos.

Así fue, como poco a poco, dejaron atrás el rencor y todos se enamoraron de su gran corazón.



FIN.


Rocío Cumplido.



Safe Creative #1207071931311

3 comentarios:

Roro dijo...

Espero que os guste leerlo, tanto como a mi me gusto escribirlo y que me dejeis vuestros comentarios. Bss

Elizabeth Segoviano dijo...

Roro, Es una historia encantadora! sin mencionar que contiene un mensaje importante y hermoso ... me encanta como narras las historias, cómo nos envuelves en tus palabras ... GENIAL!! xoxo, Eliz :)

Beatriz Cumplido dijo...

Muy bonito y profundo! Sigue inspirada!! Bss

Publicar un comentario